lunes, 9 de febrero de 2009

¿A qué te dedicas?

Desde hace días quiero terminar esta entrada y no puedo. Me siento frente a la pantalla y las palabras no me salen y sin embargo, siento que tengo tanto que contar, tanto de lo que quisiera escribir... mi mente no para de procesar, pensar, criticar, cuestionar... pero todo con tanto desorden, que no, no puedo escribir.

Comencé a escribir este post hace un par de semanas, cuando sentí que había llegado el momento de hablar de lo que más me cuestiona en estos días: el trabajo. Ahora confirmo que ni siquiera puedo hablar con claridad del tema... empiezo a preocuparme seriamente. Empezaba así:

Hoy le contaba a un amigo que hasta ahora, la peor etapa de mi vida ha sido la pre-universitaria. Me molestaba muchisímo cada vez que me preguntaban ¿a qué te dedicas?, ¿qué estudias?, ¿qué haces?. No era ni escolar ni universitaria, me sentía en el limbo, ni una cosa ni otra, "me estaba preparando" y a decir verdad, no sabía muy bien para qué. Esa etapa de transición me costó mucho, pero pasó y ahora la siento cada vez más y más lejana, pero la sigo recordando como la peor.

Si ahora me preguntaran a qué me dedico, la respuesta sería mucho más sencilla y definitivamente no me molestaría contestarla, pero si me preguntaran si me gusta lo que hago, no sabría bien que responder. Desde hace meses vengo pensando en lo que hago para ganarme la vida y sobre todo, si deseo ganarme la vida de esa manera. Aún no lo sé. Ahora mismo, mi trabajo me gusta y me disgusta, me hace sentir cómoda e incómoda, me entusiasma y me aburre, lo comparto con gente que adoro y también con quienes ya no puedo ni ver... es un mar de sensaciones opuestas entre sí... y sigo sin encontrar un norte... ni siquiera un sur... ¿desorientada?. Creo que esa es la palabra.

Solo llegué a esos dos párrafos... y ahora, sentada frente a mi compu, robándole minutos a mi horario laboral, tengo ganas de apagar todo y salir a caminar, ver la luz del día y esperar que anochezca mirando el cielo. Tengo ganas de ir al cine y ver la película que ganó el Oscar. Tengo ganas de salir con mis dos abuelitos (mi única paterna y mi único materno) y comer helados en abundancia. Tengo ganas de tirarme a la cama, de ponerme a leer, de ver televisión, de encontrarme con gente, de no esperar a que sea la hora de salida. Tengo ganas de todo, menos de estar acá. Y sin embargo, para hacer cualquiera de las cosas que quiero, voy a necesitar dinero, dinero que solo obtengo porque estoy acá (en mi oficina).

No es que no quiera trabajar, quien me conoce de cerca, sabe lo fanática que soy de la chamba, lo tarde que salgo, lo mucho que hago. El asunto de fondo es que no sé si deseo ganarme la vida de esta manera... y lo que menos quiero es instalarme, ponerme en piloto automático, dejar que los días pasen y seguir viniendo por inercia porque aquí trabajo y ni siquiera cuestiono el por qué.

En fin... sigo desorientada y esa creo que es la palabra que mejor describe este momento. Perdonen lo desintegrado del texto. He hecho mi mejor esfuerzo.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Vicky, Cristina, Barcelona

Vicky Cristina Barcelona es la última película de Woody Allen. Se estrenó hace como 3 meses, pero aquí todavía no ha llegado. Sin embargo, recurriendo a la piratería, la pude ver ayer. No es una gran peli, pero me parece que recrea bastante bien la vida en Barcelona (sobre todo en verano).

La música (y la ciudad) es de lo más rescatable, me gustó particularmente Javier Bardem y Penélope Cruz. La verdad es que esta película me hizo ver a Bardem con otros ojos! Es ligera, entretenida, pícara, aunque por momentos un poco lenta. Pese a ello, la volvería a ver. Muestra una serie de emociones y confusiones tan claramente humanas, que podemos sentirnos identificados en más de un personaje....

La canción que acompaña la película es genial. Se escucha varias veces y encaja perfectamente con la historia. Aquí un pedacito:

Porque tanto perderse, tanto buscarse, sin encontrarse,
me encierran los muros de todas partes
Barcelona te estás equivocando, no puedes seguir ignorando,
que el mundo sea otra cosa y volar como mariposa.
"Barcelona" de Giulia y Los Tellarini.

Para terminar, un comentario del director y más abajo el trailer con la canción!!!



jueves, 4 de diciembre de 2008

De vez en cuando...

Prendo mi compu y la uso para fines no laborales...
Duermo hasta el medio día sin tener nada más que hacer...
Voy tranquila por la calle sin pensar en que estoy tarde...

Mi vida ha cambiado y creo que se puede resumir en ganancias y pérdidas...

He ganado vida familiar, cariños y mimos.
He ganado tres comidas calientes al día sin que me cueste esfuerzo ni dinero... eso es todo un lujo!!!
He ganado dinero que se traduce en un sueldo cada mes... que no es mucho, pero tampoco poca cosa.
He ganado espacios con mis amigos de toda la vida, cumpleaños, encuentros, despedidas, matrimonios, nacimientos, baby showers... esas cosas que solo pasan una vez en la vida!
He ganado comodidad... taxis (muchos), almuerzos, cenas, cines, conciertos... sin tener que contar mis moneditas antes de decidir si puedo salir o no.

He perdido tiempo libre y horas de ocio.
He perdido energía para salir y no quedarme dormida a mitad de la noche!!
He perdido espontaneidad en el día a día...
He perdido salud, esta humedad limeña me mantiene entre estornudos 24 hrs al día...
He perdido invalorables horas de sueño... ya no soy yo la que decide ponerse de pie, siempre es el despertador el que decide por mi...
He perdido mi vida en pareja y los medios de comunicación a distancia ahora son mi pan de cada día...

Sin embargo, hay algunas pocas cosas que he ganado en Barcelona y que no pienso perder!!... no me quitaré el piercing de la nariz, ni dejaré de perder largos minutos frente al facebook (antes eran hrs, pero algo es algo), no se me irá la seguridad de que puedo vivir sola en esta ciudad y en cualquier otra, sigo disfrutando de lo que hago para ganarme la vida (aunque con altibajos) y sigo sumergiéndome tercamente en este hutku al que no pienso dejar morir...

Aún no sé a ciencia cierta si quiero mantener esta rutina durante los próximos años, este regreso a mi vida de antes me está costando... mientras tanto, hay tardes como esta en donde viene a mi la damisela nostalgia.

Video para recordar barcelona, las ramblas, los pakis, el mediterráneo, les corts, la upf y mis compañeros de miles de cosas...

viernes, 17 de octubre de 2008

El mal gobierno se llena de criminales y corruptos

Si bien, este blog tiene un toque personal y últimamente está completamente alejado de la política, lo cierto es que ese fue el objetivo inicial cuando decidí crearlo. Ahora, ya de vuelta, he recordado que es imposible vivir aquí sin comentar algo sobre nuestros congresistas, alcaldes, autoridades, políticos, etc, que día a día nos sorprenden.

La semana pasada se desató el mayor escándalo de corrupción en lo que va del gobierno aprista. Los impresentables Rómulo León y Alberto Quimper hicieron el faenón del año, que además fue el detonante para cargarse a todo el gabinete ministerial. El día miércoles, juramentaron 6 nuevos ministros, 10 antiguos y Yehude Simon a la cabeza. Entre los que se fueron, celebro que le hayan quitado la cartera de producción a Rey y hayan librado al sector salud de la ineptitud de Garrido Lecca.

Ni bien se designó a Yehude, empezaron las críticas y mezquindades, con quien viene siendo el mejor presidente regional en todo el país. Es cierto que es un nombramiento que debe invitar a la reflexión antes que al entusiasmo y que se trata de una persona que pese a sus méritos, no conoce el puesto; pero de ahí a acusarlo de terrorista, (después de haber estado 8 años en prisión y ser indultado por el gobierno de Paniagua) hay una enorme distancia. Cuando no, el fujimorismo (gobierno que lo metió preso y al que no le dio la gana de indultarlo), embarrando y embarrando. ¿Es que no saben hacer otra cosa?

Creo que ha sido un buena decisión por parte de AGP, pero muy riesgosa para Simon. Queda demostrado que en el partido de gobierno no había rostros que pudieran suceder a Jorgito, y que la única salida que tuvo el presidente, fue reducir lo más que pudo, la presencia de apristas en el gabinete. Lo cual, siempre es una buena noticia.

Y por si fuera poco, Rómulito Ratón Alegría sigue prófugo, pero para que nos olvidemos y empecemos a hablar de otra cosa, ayer Magaly Medina fue sentenciada a 5 meses de prisión efectiva por difamar al futbolista Paolo Guerrero.

¿Cortina de humo dicen? El gobierno descartó que así sea. La ministra de justicia dijo que "acá no hay ninguna cortina de humo, el Poder Ejecutivo reitera su respeto irrestricto a la libertad de expresión". Por su parte, el presidente del Poder Judicial, Francisco Távara sostuvo que esta sentencia debió dictarse antes, pero que las partes solicitaron postergaciones.

Lo cierto es que desde ayer en la tarde, nadie habla de otra cosa. A esta señora la meten presa, mientras que hay un gran raterazo paseando campante. Como dice el manifiesto zapatista en Náhuatl: Nuestra lucha es por la justicia, y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos (y en este caso también de corruptos).

jueves, 9 de octubre de 2008

A 3800 msnm

Una de las primeras cosas que hice al regresar a Lima fue sumergirme en el interior del país. Cusco y Puno fueron mis destinos. La primera, es de mis ciudades favoritas, un lugar en donde pese al frío, me siento feliz, me encanta, me divierte, me dan ganas de quedarme y buscar algún pretexto para no tener que irme... lamentablemente hasta ahora, no he tenido éxito.

La segunda, es una ciudad que he visitado en más de una oportunidad, pese a que el frío y la altura son sus principales características, aún así, volvería varias veces más. El paseo por el lago, la vista cuando uno va llegando poco a poco a la ciudad y el mercado artesanal, son de las cosas que más me gustan. Puno tiene sus encantos, el cielo tan azul y las nubes dibujadas, generan en mí una sensación indescriptible.

Los paisajes, el descanso y la buena comida, fueron suficientes para sentirme feliz de estar de vuelta y recordar los lugares que más he extrañado del Perú. En Cusco coincidí con la fiesta de la Virgen de la Natividad y disfruté bailando con los K'apaq Negro en Huayllabamba. Comí choclo con queso en el mercado de Pisac y compré (para variar) infinidad de artesanías. Esta rápida inmersión en el mundo andino, fue justa y necesaria.

Ya en la segunda parte del viaje, pasamos una noche en Amantaní, una pequeña isla en el Lago Titicaca a 40 kms de la ciudad de Puno (que en las lanchitas se hacen entre 3 y 4 hrs). Silvia y Mario fueron los que nos acogieron en su casa. La única actividad económica de la isla es el turismo y consiste en brindar hospedaje (en su propia vivienda) a los viajeros, acompañarlos y pasearlos por la isla. En Amantaní no hay luz, ni agua ni desagüe. Tienen escuela, posta médica y el mercado llega dos veces por semana. La población se alimenta de lo que produce, generalmente oca y papa. El agua la sacan de un manantial cercano pero las velas las tienen que comprar. La mayoría de la gente habla quechua, no llegan diarios y como no hay luz, no pueden ver tele. Para ir a Puno deben tomar la lancha que sale a las 8 de la mañana, pero no podrán regresar hasta el día siguiente.


Es curioso saber que nuestro crecimiento económico se mantiene constante, que estamos preparados para afrontar la crisis mundial, que el desempleo y la pobreza han disminuido, y que miles de peruanos siguen viviendo sin los servicios más básicos y totalmente alejados del resto del país. El único presidente que ha ido a la isla ha sido Fujimori llevando un generador de energía, que les daba luz solo de 8 a 10 de la noche. Ese generador por falta de mantenimiento se malogró y ahora no sirve para nada. No hay que ser muy inteligente para darse cuenta que en las elecciones del 2011, los 4000 habitantes de Amantaní podrían apoyar una candidatura fujimorista. Otro gran porcentaje de la población mantendrá su respaldo hacia Humala. Por lo tanto, en la medida en que la desigualdad social siga siendo de los principales problemas del país, una segunda vuelta entre Keiko y Ollanta no es tan inverosímil.

miércoles, 1 de octubre de 2008

De vuelta a casa!

Ha tenido que pasar casi más de un mes para que pueda volver a sentarme a escribir. Ya me siento (casi) totalmente instalada, ya di esos largos y grandes abrazos a la gente que tanto he extrañado, ya me senté con mis amigos del alma a hablar de mí, de ellos y de todo este tiempo separados. Ya visité a las que se casaron, a las que tuvieron hijos, a las que se cambiaron de enamorados, novios, esposos, a las que hicieron todo eso sin que yo estuviera.

Ya he tenido varios desayunos, almuerzos, cenas y sobremesas con mi familia, espacios que tanto disfruto y que ya había perdido la costumbre de tener. Ya he abrazado eternamente a mis abuelitos y he sentido lo mucho que los quiero y lo importante que es sus vidas en mi vida. Ya he regresado al trabajo, he visto caras nuevas y antiguas, he vuelto a las 8 hrs - 5 días a la semana, he vuelto al mundo de la prisa, de los horarios, de las llamadas, reuniones, el mundo de “lo quiero para ayer”.

Mi regreso ha tenido de todo, novedad, diversión, extrañeza, aburrimiento, cansancio, preocupación y hasta tristeza. Ha tenido de todo. Ahora estoy nuevamente en esta ciudad que a veces me espanta, sumergida en el tráfico y las bocinas, que no sé si sea mi impresión, pero siento que cada día tocan más y más fuerte. El cielo gris y la garúa limeña me acompañan día a día. Escucho RPP por las mañanas y veo programas periodísticos antes de dormir, pero sigo sin entender la mayoría de cosas que pasan en el país.

Atrás quedaron los días que empezaban alrededor de las 11 de la mañana. Difícilmente salgo entre semana y mis ojos ya no se mantienen despiertos hasta la madrugada. Como religiosamente tres veces al día y los quehaceres de la casa ya no son parte de mis preocupaciones. Algo que se llama rutina se está convirtiendo en mi mejor amiga y a decir verdad, esta nueva amiga no me cae bien.

He vuelto a casa, a la vida de familia, al trabajo de oficina, a subirme a un taxi con desconfianza, a renegar con las combis, a sentirme una reina cada vez que entro a Wong o a cualquier otro establecimiento. He vuelto a juntarme con quienes me conocen de toda la vida y me hacen recordar lo que soy y lo que era, pero no lo que quiero ser. Lima en estos momentos, genera en mí muchos sentimientos a la vez, pero a pesar de todo, como dice Benedetti, es el lugar en donde ha quedado mi infancia y en donde envejecen mis padres.

Extracto de un poema para hablar de la noción de patria:

Pero ahora no me quedan más excusas
porque se vuelve aquí
siempre se vuelve.
La nostalgia se escurre de los libros
se introduce debajo de la piel
y esta ciudad sin párpados
este país que nunca sueña
de pronto se convierte en el único sitio
donde el aire es mi aire
y la culpa es mi culpa
y en mi cama hay un pozo que es mi pozo
y cuando extiendo el brazo estoy seguro
de la pared que toco o del vacío
y cuando miro el cielo
veo acá mis nubes y allí mi Cruz del Sur
mi alrededor son los ojos de todos
y no me siento al margen
ahora ya sé que no me siento al margen.

Quizá mi única noción de patria
sea esta urgencia de decir Nosotros
quizá mi única noción de patria
sea este regreso al propio desconcierto.


Mario Benedetti.


lunes, 18 de agosto de 2008

La rumba de Barcelona

Y hubo tanto ruido que al final llegó el final. Ruido de verano, de mar, de mediterráneo, de días largos, de fiestas, de personas queridas, de comida, de bebida, de descanso, de playa, de ocio, de encuentros y desencuentros... tanto tanto ruido.

Mañana me voy de Barcelona, mi habitación todavía está casi intacta como si me quedaran infinitas noches para seguir durmiendo acá. No he terminado las tareas pendientes del Máster, como si tuviera muchos meses más para seguir trabajando... tengo torres de libros en mi escritorio que ya debería haber devuelto a la biblioteca y como nunca, mi refri está llena de comida que no terminaré de comer...

¿Cómo se hace para ponerse pausa, recoger tus cosas, cambiarte de ciudad, de casa, de amigos, de calles, de ocupación... y luego volver a ponerse play? Como nunca pude responder esta pregunta, fui postergando la nostalgia del futuro y creo que lo hice bien, sin embargo, ahora ha llegado de golpe y se me chorrea por todos lados. Tengo nostalgia de mi casita (que es mi habitación y que con suerte tiene más de tres por tres metros cuadrados) y sobre todo de lo que he construido aquí, tengo nostalgia de un cielo azul todo el año, del sol en invierno, de los días largos de verano, de las hojas caídas en otoño y hasta de la lluvia primaveral.

Mañana me voy de Barcelona, aún tengo la maleta vacía pero ya debo empezar a llenarla y dejaré un espacio para llevar mis nuevos sueños, mis nuevos deseos y mi nueva forma de ver y sentir la vida. Guardaré un lugarcito para meter todo el cariño de las personas que me han acompañado y me han ayudado a crecer este tiempo y llevaré, como exceso de equipaje un amor apasionado por Barcelona, por sus plazas escondidas, sus callecitas góticas, el parque güell, la rambla y los pakis, la sexy beer del verano, las fuentes de montjuic, el parque de la ciutadella, les corts y el camino por la playa que me llevaba a la universidad...

Antes de salir de Lima, un amigo me envío un poema por mail (Ítaca) que sirvió para iluminar mis días de maletas, despedidas y aeropuertos. Ahora que regreso... también será de utilidad, pero como es muy largo, solo copio un pedacito.

Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.

Y como no quiero que me deje el avión y aún me queda mucho por hacer, pues es momento de ponerse a trabajar. Y para eso, esta canción de Manu Chao que me encanta!!!

Rumba de Barcelona - Manu Chao