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La República, Carlincaturas 09/10/2010. |
miércoles, 13 de octubre de 2010
He vuelto!!!
jueves, 28 de enero de 2010
Misión del 2010: Vivir despeinada!

He empezado el año con un par de nuevas actividades, en las que intentaré perseverar. Tengo también algunas ideas sobre cosas que debo empezar a hacer, tareas postergadas, guardadas, dejadas de lado. Hay algo de motivación como para poner (en el momento indicado) manos a la obra.
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…
El mundo está loco.. Definitivamente loco…
Lo rico, engorda.
Lo lindo sale caro.
El sol que ilumina tu rostro, arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
Hacer el amor, despeina.
Reírte a carcajadas, despeina.
Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
Quitarte la ropa, despeina.
Besar a la persona que amas, despeina.
Jugar, despeina.
Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…
Así que como siempre, cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.
lunes, 7 de diciembre de 2009
Ya está en el aire girando mi moneda
tantas encrucijadas quedan detrás.
Ya está en el aire girando mi moneda
y que sea lo que sea.
jueves, 29 de octubre de 2009
Un día en el mundo

Me teletransporto, otro lugar, otra ropa, otro momento. Entro a un edificio de muchas banderas, he estado ahí antes. Varias veces para ser sincera. No lo quiero recordar, pero las imágenes vienen a mi, no las puedo evitar. Estoy en una sala grande, en la pared hay un mapamundi, voy caminando, me detengo, me acerco, me pregunto, ¿en qué lugar del mundo me gustaría estar? Mis ojos se van hacia el hemisferio norte y me concentro en los muchos paisitos europeos, pienso en un par de destinos, pero no escojo ninguno. Sigo mirando y siento que me falta mucho por conocer, que estoy perdiendo el tiempo en esta ciudad, cuando hay tantas otras por recorrer. “Señorita pase por aquí por favor”, sigo viendo el mapamundi, regreso a Latinoamérica, busco los países a los que no he ido y los enumero uno a uno. “Señorita, pase por aquí”. “Lo siento, estaba distraída”.
Salgo de esa reunión, fue más larga de lo que imaginé. Ya se pasó la hora de almuerzo, no tengo hambre, creo que seguiré de largo. Regreso a la oficina, intento desviarme, cambiar de ruta, buscar el mar. Me teletransporto nuevamente. Ahora estoy cerca, casi lo puedo ver, lo imagino, lo huelo, lo escucho, lo veo. Hay gente corriendo olas, jugando con sus hijos, caminando, manejando bicicleta. Cada vez que es de día y veo gente descansando, paseando o haciendo deporte, pienso en dónde trabajarán esas personas que tienen tanto tiempo libre. ¿Cómo hacer para que el trabajo deje de consumirme?
Camino, contesto el teléfono, respondo un mail, dejo sonar el celular, me vienen a buscar dos personas - a juzgar por sus caras - hay problemas. Vuelve a sonar el teléfono, no contesto. Hablan de lo que está pasando, no les presto atención, me paro, les doy una par de soluciones, empiezo a caminar. Entro a una reunión, salgo, tres tazas de café, treinta y cuatro mails, dos informes por revisar y una llamada que nunca devolví.
Me teletransporto por última vez, enciendo el auto, un día en el mundo está sonando y empiezo a cantar: por el día nos encierran en sus jaulas de cemento y aprendemos del león. Pienso que no quiero estar encerrada, en ninguna jaula, de ningún material. Pienso en formas de encontrar libertad. Sigo cantando. No se me ocurre nada.
Un café, tres amigas esperando. Llego tarde, me disculpo. Se burlan, esperaban que llegara tarde, siempre ha sido así. No decido si pedir algo de comer, miro la carta, recuerdo que no almorcé, sigo sin tener hambre. El sueño y el cansancio me han venido a visitar. Intento disimular. Fracaso. El día está por terminar, pienso en todo lo que tengo que hacer mañana, cuento las horas de sueño que tendré por delante. Me asusto.
jueves, 8 de octubre de 2009
Si se calla el cantor, calla la vida
Te escribo rápido desde el amor y la congoja para expresarte no mi pena ni mi angustia por la pérdida, eso ya te lo dije ayer cuando dormías, al oído.

Voy a contarte lo que todo un pueblo dijo en estos días cuando estabas dormida, luchando por tu vida y espero ser capaz de reflejar en esta carta. Ese pueblo que estuvo hoy durante todo el día repitiendo tu nombre, ese pueblo tozudo y generoso, luchador incansable y vencedor de tanta crisis, ese pueblo que sabía quién eras, qué cosas defendías, ese que desfiló multitudinario ante tus despojos para agradecer tu vocación de cantora popular, de mujer valiente, de artista generosa.
Sólo voy a repetir lo que ellos dijeron a cada beso, en cada flor que depositaron con unción ante tu féretro: ¡Querida! ¡Hermana! ¡Amiga! ¡Compañera! ¡Argentina! ¡Nuestra!
Todos los que se van, al irse nos dejan algo, mucho o poco, profundo o superficial, pero siempre algo. El canto de Mercedes Sosa me acompaña y así será, porque si se calla el cantor, calla la vida, porque la vida, la vida misma es todo un canto.
Y mientras canto, acumulo energías... porque se vienen tiempos nuevos (y buenos). Tiempos de que nazcan cosas nuevas, nuevas, nuevas.
lunes, 31 de agosto de 2009
amor / desamor
Me ves - te veo
Me saludas - te saludo
Me escribes - te contesto
Te doy mi teléfono - me das el tuyo
¿Salimos? - salimos, salimos, salimos ...
Me llamas - te llamo
Te veo - me ves
Y entonces, empiezo a cantar:
Canción para cuando llega el amor: "Que bonito es el amor" - La Pegatina
Hasta ahora no entiendo cómo es que cambió la dinámica, pero así fue... porque todo lo que empieza, termina... y como dice Amparanoia, me deseo buena suerte, no volver a verte y que me vaya bien ♫
Canción para que te den: "Que te den"- Amparanoia
jueves, 13 de agosto de 2009
Dejarse querer
Desde hace mucho que estoy escondida, diría que desde que regresé a Lima, ya casi 12 meses. Apartada, ensimismada, ausente y principalmente desconectada de la vida. Esta situación evidentemente me ha pasado factura varias veces y ha hecho que otros espacios de mi vida se vean afectados. Creo que el trabajo y la relación que tenía con algunos amigos, es lo que más he dañado.
Esta apatía me ha traído esencialmente momentos amargos, relaciones superficiales, necesidad de huida, desgano, tristeza y una constante sensación de insatisfacción. Por mientras, me dedicada a distraer la mente con actividades principalmente nocturnas y bulliciosas para no ser tan consciente de mi clandestinidad.
Desde hace un par de meses, cansada de mi, pude aceptar que necesitaba ayuda y fui por ella. No ha sido fácil para alguien como yo, que ha tratado de mantener el control de su vida todo el tiempo. Me desbordé y no pude contenerme. Y ante eso opté por aislarme, para que nadie supiera lo que pasaba, para no ir por ahí dando pena, pidiendo consejos, compañía, cariño. Mi sentido de omnipotencia empeoró todo.
Y aquí estoy nuevamente, intentando salir de mi autismo, hablando de mí, abriendo mi corazón, reconociendo que no puedo sola, que necesito de los demás, que hay gente que se preocupa por mí y no sabe cómo ayudarme, sencillamente porque yo no los dejo. Necesito dejarme querer.
Cuando todo va bien, querer y ser querido es una tarea sencilla, es fácil abrir nuestro interior cuando lo que hay dentro es agradable. Sin embargo, es necesario sacarlo todo afuera cuando lo que hay dentro no es agradable y por ahora, esa es la tarea a la que me dedico la mayor parte del tiempo, mientras voy cantando como loca esta canción:
Canción para sacarlo todo afuera: "Soy pan, soy paz, soy más" - Mercedes Sosa & Piero.