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miércoles, 2 de julio de 2008

Día Luna

Hoy es día luna, día pena, hoy es de esos días en los que me he levantado sin razón... o mejor dicho, me he levantado buscando una razón y eso creo que es un avance...

Esta entrada tiene dos razones, la primera es reproducir una frase que escuché ayer en unos de los discursos de mi graduación de la maestría, fue una de esas veces en las que las palabras llegan en el momento preciso y se quedan para siempre: "Comiencen a escribir sus nuevos capítulos, porque si dejan de escribir, nunca harán historia". Y eso estoy tratando... pero antes de sentarme a escribir, debo encontrar cuales son mis nuevos capítulos.

La segunda razón es reafirmar que hoy ha sido un día luna, un día pena, pero estoy esperando a que mañana amanezca otra vez.

Canción para los días luna en una versión super paja.

domingo, 27 de enero de 2008

Estado de bienestar. ¿Qué es eso?

El jueves después de clases me quedé en la cafetería (o bar como lo llaman acá) de la universidad conversando con dos amigas. Miriam comentaba que en el trabajo le habían pedido que hiciera tiempo completo, cosa que no podía cumplir por las clases de la maestría. Carla y yo mirábamos los pros y contras de la propuesta. De pronto, Carla comenzó a analizar la cantidad de dinero que le descuentan por pago de impuestos, que básicamente consiste en el pago a la renta y el destinado al paro (o seguro de desempleo, es decir el dinero mensual que te da el Estado cuando estás desempleado). Yo, que no había comprendido muy bien cómo funcionaba el asunto, le pedí que volviera a explicar lo del paro. Ella me contestó con una repregunta, ¿cómo hacen para cobrar el paro en el Perú? Fue fácil de responder “en el Perú no hay paro”. Sus ojos se abrieron rápidamente y su cara denotaba una enorme sorpresa. Carla volvió a preguntar ¿y cómo hacen cuando se quedan sin trabajo? Esa es una pregunta que todavía no respondo.

La tarde se centró en temas relacionados al empleo y a lo que como ciudadanos recibimos del Estado. Comentamos sobre la jubilación y que en España (por el alto índice de personas mayores) pasa algo curioso, hay más gente cobrando jubilación que jóvenes trabajando y pagando impuestos al Estado!! Empezamos con el tema del retiro laboral, ellas se quejaban de que la mensualidad de un jubilado es muy baja, en especial en el caso de aquellos que nunca habían trabajado! En ese momento no entendí de que estaban hablando… ¿cómo una persona que nunca ha trabajado puede recibir una mensualidad del Estado? (en este caso obviamente no se llama jubilación). Ellas me dijeron que cuando una persona se queda viuda (y ya no recibe dinero del esposo) y no tiene una jubilación propia, el Estado les da 300 euros cada mes. Cantidad con la que es imposible vivir, es por eso que se quejaban de lo mal que funciona este tipo de subsidio. Ahora fui yo la que abrió los ojos y puso cara de sorpresa y dije “y por qué el Estado tendría que pagarle a alguien que nunca ha trabajado?”. La respuesta fue simple, “pues para que no se mueran!!!!, si no de qué viven?”. Me sentí excesivamente liberal, cosa que nunca me he considerado. Estaba claro, yo no quiero que nadie se muera y considero que el Estado debe proteger a los que menos tienen, sin embargo, esta idea fue difícil de comprender. Pensaba en mi madre (que encajaba perfectamente en el ejemplo), una persona que no ha trabajado y que cuando se haga mayor no recibirá jubilación. ¿De quién dependerá económicamente? A mi jamás se me ocurriría pensar en el Estado… ella dependerá de mi (y de mi hermana, claro).

Hablamos sobre nuestro futuro como… ¿politólogas? Si se quiere ejercer de manera estricta, pues solo queda el ámbito académico, por lo que Carla lo tenía claro. Ella seguiría estudiando y haría un doctorado. Sin embargo, se sentía frustrada porque en España no se valora a aquellas personas que hacen un doctorado. El Estado otorga una beca (nuevamente simbólica) para mantenerte mes a mes durante los 4 o 5 años de estudio. Carla se quejaba porque en otros países la mensualidad que te paga el Estado es muy alta y puedes vivir tranquilamente mientras te dedicas a investigar y estudiar. Yo pensaba en mi Estado, ¿dónde solicitamos ayuda económica si queremos seguir estudiando?

Estaba claro, ¿cómo puedo entender el estado de bienestar si no sé lo que es? Solo una cosa me quedó clara, el subdesarrollo en el que vivimos no es normal. Ayer Del Castillo dijo que El Perú goza de un 'proceso de despegue imparable' de crecimiento. Sin embargo, reconoció que "puede presentarse algún retraso si los reclamos exagerados de algunos sectores pretenden que en un año se haga en el país lo que no se ha hecho en mucho tiempo". ¿Reclamos exagerados? Hay gente que viene esperando toda la vida a que el Estado actúe. No se puede llamar “exagerado”. Si los peruanos vivimos al margen del sistema es porque no recibimos nada de él y porque nuestra subsistencia depende de cuántas horas al día trabajemos y de cómo nos las arreglemos cuando no hay trabajo, cuando hay viudez, cuando hay orfandad, cuando hay movilidad interna, etc.

Del Castillo siguió: "A fin de construir un progreso social en el Perú, tiene que haber un buen desarrollo y crecimiento económico. Nosotros queremos una economía sana y transmitir la riqueza a la población". ¿Transmitir la riqueza a la población?, ¿pueden empezar de una vez?

martes, 27 de noviembre de 2007

Que passi el rei


La Pompeu es una universidad viva, hay mucha movida estudiantil, manifestaciones, recolección de firmas, pancartas colgadas, etc. Me gusta, a pesar de que no participo de ninguna (más allá de firmar por alguna u otra causa), me mantengo al margen. Quizás porque creo que mi época universitaria, tal cual la viví en la PUC, ya pasó. Ser un estudiante de Postgrado es diferente, te hace estar menos involucrado (sensación que se acentúa porque además soy extranjera). Veo a los actuales estudiantes de Pregrado y de alguna manera veo mi pasado, pero salvando las distancias. La Pompeu es muy distinta a la PUC, hasta ahora la única similitud que he encontrado ha sido la comida de la cafetería! Es igual de mala y empiezo a creer que es una característica de todas las universidades!

Entre todas las pancartas que hay colgadas en la universidad, hay dos que me llaman mucho la atención. Una de ellas dice “Pensa, exigeix, parla en català”.


Cuando llegué a la Pompeu lo que más me llamó la atención fue como de pronto todo se convertía al catalán! Mi horario de clases, el nombre de los cursos, la señalización dentro de la universidad, la carta de la cafetería, el menú del día, la intranet, mi correo electrónico! Todo!! Mi primera reacción fue “voy a dominar el idioma” y me metí a clases de catalán. En realidad, me metí porque eran gratuitas y tenía tiempo libre por las mañanas. Empecé con mucho entusiasmo. Sin embargo, al poco tiempo, mi segunda reacción fue “quiero que todo vuelva al castellano”, qué se creen! Si saben hablar castellano, ¿por qué no lo hablan? Y así empezó el proceso de resistencia, cuando todos decían “adéu” yo decía “chau”, cuando me hablaban en catalán contestaba en castellano (no podía hacer otra cosa) tratando de imponer mi idioma. Como supondrán, esta segunda reacción tuvo corta vida. La tercera fue “me doy, vencieron”. El catalán y ahora no me refiero al idioma, sino a la persona, es alguien muy orgulloso de su cultura y por lo tanto, de su idioma. Idioma que se prohibió durante la dictadura de Franco, se hablaba de manera clandestina, no se enseñaba en los colegios y las personas de esa generación tuvieron que aprenderlo y hablarlo solo dentro de casa. Pese a ello, el idioma sobrevivió y sobrevivirá en la medida en que se hable. Es por eso que hacen tantos esfuerzos por enseñarlo (de forma gratuita en universidades, municipios, institutos, etc) y por supuesto por hablarlo. Esto no lo entendí, sino varias semanas después, cuando pensaba en que realmente un idioma que no se habla, se extingue. Nosotros somos un claro ejemplo de ello, que adoptamos un idioma impuesto (por los españoles) y hemos ido perdiendo el nuestro, el quechua. Cada vez se habla menos, los padres no se lo enseñan a los hijos y los que lo saben, no lo quieren hablar. El gobierno tiene pocos o nulos programas de enseñanza en quechua y ni qué decir de programas de promoción del idioma. Con las justas tenemos programas de promoción del empleo! Ahora miro el catalán con menos resistencia, esta semana termino el nivel 1 y aunque no me servirá de nada, creo que ha valido la pena conocer el idioma desde dentro.

La siguiente pancarta es la que me dio la idea de este post y tiene que ver con el rey.


Cataluña entre otras cosas, destaca por su postura antimonárquica e independentista. Yo que miro desde afuera el asunto y no comparto tanta radicalidad, he de decir que tampoco le encuentro mucho sentido a la figura del rey en España. Pese a que haya tenido una pertinente actuación mandando callar a Chávez! Actitud que además ha sido aprobada por el 53% de los peruanos (según encuesta de APOYO, noviembre). El rey Juan Carlos I es el jefe de Estado, es decir, representa al estado español en cuestiones internacionales, pero no tiene decisión en las cuestiones de gobierno. Para eso, está el jefe de gobierno, que en este caso es Jose Luis Rodríguez Zapatero. ¿Un rey sin poder? Así parece, pero no debería meterme en ese tema porque de leyes y reyes sé muy poco. Sin embargo, si somos respetuosos de la democracia, los españoles ya tuvieron la oportunidad de elegir y votaron a favor del rey. Después de la dictadura de Franco, se convocaron a elecciones democráticas y se aprobó la actual constitución (1976). Ahí se adoptaba un gobierno de Monarquía parlamentaria. Pero claro, lo que se decidió hace muchos años, no tiene por qué ser compartido por los jóvenes de ahora. Es por eso que España está cargada de protesta. Ellos dicen que la juventud no se interesa por la política, yo no estoy de acuerdo. Veo una ciudad alerta, crítica, que protesta cuando tiene que hacerlo y que se rebela contra instituciones en las que no cree (como la monarquía), aunque eso les cueste detenciones y sanciones.