Después de muchos días de ausencia por fin puedo sentarme frente a mi computadora y sumergirme en la blogósfera! He tomado unas inmerecidas vacaciones de fin de año pero otra vez estoy en el Mediterráneo. Digo inmerecidas porque el tiempo de estudiante es el más relajado que podemos tener, creo y corríjanme si me equivoco, que en la etapa adulta o se trabaja o se estudia. De estas dos ocupaciones, según mi experiencia, el trabajo (sin dejar de ser agradable) es estresante, agotador y no deja mucho tiempo para compartir con otras actividades. Estudiar nos permite ir a nuestro ritmo, escuchar, leer, escribir, pensar (sobre todo esto último) y en mi caso particular, tiempo libre y es sin lugar a dudas de las cosas que más valoro al estar aquí.Estos días han sido principalmente de celebraciones, pero también de viajes, de relajo y sobre todo de mucho frío. Es la primera vez que he pasado Navidad y fin de año fuera del Perú y tengo dos impresiones. La primera, la Navidad al ser una fiesta tradicional y familiar, varía de cultura en cultura y de hogar en hogar. Creo que si algo se mantiene tiene que ser la abundancia en la cena. Los saludos, abrazos y regalos han brillado por su ausencia! Las 12 de la noche pasa totalmente desapercibida, por lo tanto no hay un “abrazo navideño” y los regalos los traen los reyes magos! Ayer llegaron a Barcelona, así es que estoy esperando que pasen por mi casa!!! La cabalgata de los reyes es una celebración muy particular, desembarcan en el puerto, el alcalde les da la bienvenida, les entrega la llave de la ciudad y a partir de las 12 empiezan a repartir regalos, seguro ya están cerca!!
La segunda conclusión es que no importa donde estemos, el Año Nuevo siempre es algarabía, festejo, diversión, juerga y mucho alcohol. La madrugada del 1ro de enero debió haber estado entre 6 o 7 grados, sin embargo, eso no impidió la cantidad de gente en las calles y el ambiente de fiesta que se vivió. Me la pasé diciendo “Auguri” toda la noche, aún no sé qué significa, pero no podía ser descortés con los saludos espontáneos!!Ahora de vuelta a la normalidad, al clima siempre agradable de Barcelona (que tanto he extrañado!), a mi casa, a las calles que conozco, con gente que ya empieza a ser parte de mi entorno cercano (y querido). Ahora ya estoy de vuelta y luego de las celebraciones ha venido a mí la querida nostalgia. Ahora extraño los abrazos de navidad de mi familia y un fin de año caluroso celebrando entre amigos.
