
Estos días han sido principalmente de celebraciones, pero también de viajes, de relajo y sobre todo de mucho frío. Es la primera vez que he pasado Navidad y fin de año fuera del Perú y tengo dos impresiones. La primera, la Navidad al ser una fiesta tradicional y familiar, varía de cultura en cultura y de hogar en hogar. Creo que si algo se mantiene tiene que ser la abundancia en la cena. Los saludos, abrazos y regalos han brillado por su ausencia! Las 12 de la noche pasa totalmente desapercibida, por lo tanto no hay un “abrazo navideño” y los regalos los traen los reyes magos! Ayer llegaron a Barcelona, así es que estoy esperando que pasen por mi casa!!! La cabalgata de los reyes es una celebración muy particular, desembarcan en el puerto, el alcalde les da la bienvenida, les entrega la llave de la ciudad y a partir de las 12 empiezan a repartir regalos, seguro ya están cerca!!

Ahora de vuelta a la normalidad, al clima siempre agradable de Barcelona (que tanto he extrañado!), a mi casa, a las calles que conozco, con gente que ya empieza a ser parte de mi entorno cercano (y querido). Ahora ya estoy de vuelta y luego de las celebraciones ha venido a mí la querida nostalgia. Ahora extraño los abrazos de navidad de mi familia y un fin de año caluroso celebrando entre amigos.