martes, 20 de noviembre de 2007

Me llaman Calle


Hoy día salí de clases a las 7 de la noche y en la esquina de la universidad estaba una prostituta. Era extraño que solo hubiera una, generalmente a esa hora ya hay varias y con muy poca ropa, cuando todos ya llevamos abrigos encima. Paso todos los días y están ahí. Nunca me detengo, paso sin mirar, sin pensar, sin escuchar. Como si no estuvieran, como si fueran parte del paisaje, como si conmigo no fuera.

La prostitución no ha sido para mí un tema en el cual detuviese mi mente, a pesar de que para el 27% de la población limeña sea uno de los principales problemas de la ciudad. (Según medición de enero de APOYO). Cuando estaba en Lima, me preocupaban otras cosas, generalmente la falta seguridad y por supuesto, el tráfico. Las pocas veces que pasaba por una zona de trabajo de prostitutas, seguía de largo, exactamente la misma conducta que tengo ahora a la salida de la universidad.

No sé ustedes, pero yo nunca me había puesto pensar en las prostitutas. Ni siquiera cuando vi “Princesas”, película que recomiendo mucho, ni cuando terminé de leer “Once minutos”, libro que no recomiendo. Nunca sino hasta ahora que he escuchado obsesivamente la canción que da título a este post. He pensado en un mundo totalmente desconocido para mí, incierto y lejano. Aunque se trate de una lejanía afectiva porque físicamente están presentes, están por todos lados, las vemos fijamente o de reojo, con cierto morbo o indiferencia, pero las vemos. Nos molestan, queremos que se vayan, que no estén en nuestro barrio, que sean problema de otros. Yo no sé si sean un problema. En Barcelona (si no me equivoco) no hay una zona rosa, no una específica. Las prostitutas están por cualquier lado y creo que a cualquier hora. Son parte del escenario. Quizás por eso, el municipio ha presentado un proyecto de ley para multar hasta con 600 euros a prostitutas callejeras (y clientes incluidos). Pero hasta ahora, trabajan con libertad. Lo compruebo todos los días a la salida de la universidad.

Hoy día cuando vi a esa chica esperando por un cliente me quedé pensando en ella, ¿cómo será su vida?, ¿cómo habrá empezado?, ¿su familia sabrá a qué se dedica?, ¿se enamorará?, ¿habrá elegido su trabajo libremente? Por supuesto que no tengo idea de las respuestas. Solo quedan interrogantes en mi mente y la canción de Manu Chao de fondo. Canción que retrata una vida un poco dura pero con una pizca de esperanza. ¿Las prostitutas tendrán esperanza de que su vida cambie?. No sé si las de la vida real, pero las de “Princesas” sí. Cayetana y Zulema son dos prostitutas y son las protagonistas de la película. Esta cinta española se estrenó hace un par de años por lo menos pero llegó a Lima a principios de este (me parece). Princesas tiene dos cosas que me gustaron muchísimo, la música y los diálogos. Para Cayetana, “existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés”. Por eso esta noche he decidido pensar en ella y en todas las chicas como ella que se ganan la vida de esa manera.

Va la canción (con imágenes de la película!)

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que a muchas personas nos pasa lo que nos has contado. No nos ponemos a pensar ni un momento en una realidad específica y sin darnos cuenta la adoptamos como parte de nuestra vida diaria. A pesar de no ser parte del problema activamente, somos parte de él de forma pasiva, no solo con la prostitucion, sino tambien con la contaminación, el abuso de poder, etc.

Vi la pelicula contigo, me gustó mucho pero aun no me detengo a pensar en esa realidad de forma intensa como lo has hecho, quizá porque la canción a la cual haces referencia me gusta pero no como te llega a gustar a ti.

A pesar de ello, es bueno detenerse a pensarlo leyendo tu blog.

Besos,
Roonie

Cinthia dijo...

Mujeres faciles de la mala vida... frase de anteaño que definen a las "Me llaman Calle".

Me parece que en muchas ocasiones no nos ponemos a reflexionar sobre este oficio con detenimiento. Simplemente son putas y nada mas... pero la verdad sin darnos cuenta y sin ser concientes de lo que implica, debe ser el trabajo mas fuerte que existe, ya que te entregas a alguien que en muchas ocasiones no debe haber ni atraccion fisica y ni mucho menos amor... presiento que cada acto sexual debe ser una violación, y como el ser un humano es un animal de costumbre, las chicas de la noche se acostumbran a sus violaciones diarias, y todo eso lo hacen para poder vivir...

En el Perú, la prostitución cada vez aumenta más, y lo peor de todo que se esta incrementando la prostitución infantil... miles de niñas se entregan por un par de soles... es justo eso??... me pueden explicar en qué clase de sociedad vivimos?... en una sociedad en donde no se respeta a nadie y no nos importa nada ni nadie... horrible no?, pero cierto... somos pocos como nosotros que tenemos un fuerte compromiso social y que dia a dia lideamos con personas que son una traba para lograr nuestro objetivo...

Anónimo dijo...

Muy buenas noches.
Acabo de veer la película "princesas" en cine. Yo soy Alemana, y vi antes la pelí en aleman, pero fue mucho mas intenso en la lengua original. Me ha tocado tanto, y todavía tengo lagrímas en mis ojos. No sé exactamente porque - puede ser por la música excepcionál de Manu Chao, o por el juego de los artistes muy convencido. Me parecía tan reál, como si fuera muy cerca de mi mundo tan diferente de la de Caye. El fin me hizo reflexionar sobre muchas cosas- quien tiene la culpa de esa miséria? Hay alguien, o algo? Son los hombres que compran las mujeres como cosas? Y por qué las tratan tan malos cuandon están con ellas? No es que las querían para ser cerca de ellas, para sentir el calor de sus cuerpos? como pueden olvidar que son seres humanos comó mi y ti?
Pero esta frase me dió esperanza: “existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés”. Muy bonito.
Recuerdos,
Caren

karinam dijo...

Hola Caren, gracias por comentar. La peli como dices es muy buena y verla en el idioma original la enriquece mucho más. Te transporta y te sumerge en este mundo confuso y creo que injusto también.
PD. La música de Manu Chao es increíble!

Anónimo dijo...

Lo que habéis escrito y expresado es en parte bonito y en parte triste. Pero no hay que olvidar que Princesas es una película y que aunque intente reflejar la realidad, no lo hace del todo.
Todos somos responsables de que en el mundo haya prostitución y la solución pasa por la educación desde pequeños, educar para que no haya relaciones de poder ni desigualdades por razón de sexo, género u otraz razones.
Es verdad que la película consigue concienciar y hacer reflexionar sobre ese problema social, pero no siempre ocurre como en el final de Princesas.
Por tanto, mi opinión es que es bueno que llame a la reflexión pero por mi experiencia profesional es un error pensar que en la realidad siempre es así.

Anónimo dijo...

Realmente esta es una pelicula conmovedora y sobretodo muy triste. Tan triste esa sensacion, ese saber al que solemos negarnos, algo que prefeririamos ingnorar; hay gente que sufre. De manera injusta e inesesaria, sin que podamos o intentemos evitarlo. hay gente que sufre, en nuestros paises, en nuestras ciudades, junto a nuestras casas e incluno en nuestras familias.
recuerdo la ultima frace de la pelicula "cogelo tu".
Se inmaginan contestando el telefono a un cliente que demanda los cervicios sexuales de su hija?

sofia martínez dijo...

¡Gran película! Me llaman calle fue la canción perfecta para reflejar la historia de esas mujeres, Princesas es una gran película que no sólo logra entretener sino también cautivar con su temática que simplemente es el reflejo del día a día en el negocio de la prostitución, además resalta el tema de la migración que tristemente en países bajos es demasiado complicado.